martes, 21 de abril de 2015

Aroma mínimo




Theo van Rysselberghe
 


De Carmen Cristina Wolf

Y la felicidad?
habitaba en los muros,
las ventanas, las mesas
a veces se escondía detrás de un mueble
y sonreía al ver mi afán ingenuo
siempre esquiva, siempre más allá.
A veces me acompañaba un rato
y se dejaba zarandear por el fuego.
La felicidad estaba allí,
era un aroma mínimo
en el corazón de las cosas.
 
*** 

Escríbeme un país
el país que me sabía de memoria
y lo aprendí en la infancia,
no lo encuentro.




Theo van Rysselberghe


Descubrí un lugar en mí
 que permanece sosegado
  ante los  cambios. 








 

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